“Mercados de Ciudad propuso una solución innovadora frente a una de las problemáticas sociales más sentidas de la ciudad: Aníbal Olarte, líder del proyecto.

julio 29 de 2019

Durante cuatro semanas se llevó a cabo la prueba piloto del proyecto de Mercados de Ciudad en el centro de la ciudad, una iniciativa premiada por el Laboratorio de Innovación de Gobierno de Ruta N, que propuso una solución a la problemática de ¿cómo disminuir las ventas en el espacio público que no cuentan con permiso de la Alcaldía de Medellín? Hablamos con Aníbal Olarte, líder del proyecto:

¿Cómo califican la experiencia?

“Mercados de Ciudad marcó un hito respecto a las demás iniciativas que desarrolla la Agencia, porque nos dio la posibilidad de proponer una solución innovadora frente a una de las problemáticas sociales más sentidas. Fue exitosa porque nos permitió tener un acercamiento con la población objetivo del reto e involucrar una masa crítica de pensadores de ciudad, en este caso la fundación Más Urbano, quienes a través de su visión independiente aportaron propuestas frescas e integrales para Medellín”.

¿Cuáles son los aspectos positivos de este piloto?

“Son varios los resultados positivos que nos arroja el ejercicio:

· Conseguimos desarrollar un prototipo innovador en el componente social y se materializó gracias al compromiso del equipo solucionador, Más Urbano, la Agencia como entidad estatal y el apoyo fundamental que nos dio Ruta N logrando una alianza que trasciende la institucionalidad.

· Nos acercamos a la problemática con una estrategia integral, conocimos de primera mano las realidades y razones que generan las ventas informales en el espacio público, y eso nos permite replicar el modelo.

· Mejoramos las condiciones de la calle escogida para su implementación y mejoramos las condiciones laborales de los venteros informales, que, aunque no era el objetivo principal, esto tiene mucho valor.

· Mercados de Ciudad fortaleció las relaciones interpersonales de los venteros informales.

· Demostramos que el programa es atractivo para los venteros informales, principalmente porque las capacitaciones que se presentan son de gran utilidad para su actividad laboral”.

¿Cuáles son esas cosas por mejorar?

“La experiencia nos permitió identificar lo siguiente:

· Se necesita ejercer un mayor control a los venteros informales que hacen parte del mercado, para que no ocupen sus tradicionales puestos mientras se encuentran participando del programa.

· Hay que generar un plan de incentivos para que las personas participen en la estrategia integral, tanto en las capacitaciones como en los días del mercado.

· Debemos mejorar el mobiliario para garantizar mayor durabilidad, pensando en que se replicará el mercado por más tiempo y adecuar la calle con elementos más llamativos.

· La etapa de capacitación debe iniciar con anterioridad”.

¿Qué cifras se pueden resaltar?

· “Un 57% de los venteros afirmaron que mejoraron sus condiciones, desarrollaron su actividad comercial dentro de la norma sin la incertidumbre del control por parte de la policía y espacio público, recibieron acompañamiento en todo el proceso y estaban a gusto en estos espacios.

· El 86% de los participantes tienen una percepción favorable y lo ven como una estrategia para mitigar la problemática y acompañarlos en el proceso de formalización.

· El 100% de los venteros participaría nuevamente.

· El 67% de los comerciantes formales del sector dijeron que las condiciones de la calle mejoraron durante el piloto.

·  El 50% de los transeúntes dijeron que era muy agradable caminar por la calle durante el mercado”.


¿Se lograron las metas de recuperar espacio público y capacitar a los venteros?

“El impacto esperado era reducir en un 30 o 40% las ventas informales no reguladas en los polígonos donde se extraían dichos comerciantes para su reubicación en el mercado; este indicador no se pudo verificar, pues el piloto en su proceso de caracterización encontró que estos venteros no ocupan un lugar fijo en el espacio público, lo cual hace imposible determinar el área recuperada. Lo que si se logró es que durante los dos días de capacitaciones semanales y los tres días de mercado, se liberó área ocupada por aquellos que estaban vinculados al programa.

De acuerdo a los indicadores y resultados encontrados con la prueba piloto, el programa podría ser replicado, siempre y cuando se tenga en cuenta las recomendaciones descritas dentro del modelo operativo que se logró estructurar, tales como:

· Realizar una activación comercial basada en cinco principios fundamentales: Innovación, mensaje claro, tener un objetivo, generar testigos, cerrar en el lugar del mercado.

· En el modelo integral, se propone que los venteros tengan un cobro progresivo por el puesto que ocuparían en el mercado, para generar mayor sentido de pertenencia y responsabilidad con el programa. Teniendo en cuenta que ellos expresaron disposición para hacerlo, siempre y cuando se les garanticen las estrategias del programa.

· El mercado podría realizarse en la calle donde se desarrolló el piloto o en cualquiera de las demás calles ya analizadas. La continuidad del mercado en la misma calle podría generar una mayor relación con las personas que ya ubicaron esta actividad en este espacio”.

¿Cuál es el paso a seguir?

“Durante las dos semanas posteriores a la finalización del piloto, el equipo técnico ha estado consolidando toda la información para afinar el modelo integral de operación, en el cual están las recomendaciones para que se pueda replicar el programa y las opciones de financiación para su sostenibilidad. Es hora de gestionar las alianzas y evaluar las empresas interesadas en participar como patrocinadores”.

¿Cuál es el mensaje para los comerciantes que creyeron en el proyecto?

“Ellos son la esencia de esta iniciativa, queremos expresarles nuestro sincero agradecimiento por confiar en la Agencia APP. También queremos felicitarlos por arriesgarse y aportar a la construcción de soluciones innovadoras que disminuyan los efectos de esta problemática”.