Estar en el Museo de Antioquia es como si hubiera conquistado mi amor platónico

Con el Edificio Cultural y de Usos Mixtos – Predio Parqueadero Museo de Antioquia se buscan nuevos espacios destinados a la cultura, la educación, el turismo y actividades comerciales y de servicios.

 

Desde enero de 2016, María del Rosario Escobar Pareja es la directora del Museo de Antioquia. Hablamos con ella sobre la transformación que la ciudad proyecta en ese sector donde está la institución, es fundamental conocer cómo lo vive, qué piensa del posible cambio y cómo es su relación con el museo.

-María del Rosario, bienvenida. ¿Qué es para usted el Museo de Antioquia?

María del Rosario Escobar: “(risas) Termina siendo una pregunta muy personal porque he dedicado toda mi vida profesional a la cultura, sobre todo al campo de las artes plásticas. Los museos son una de mis pasiones, así que poder trabajar aquí resume varios sueños y varios temas personales. Aquí, en el centro, pasé mi infancia y adolescencia. Aquí, en el centro, está mi territorio personal y profesional. De manera que el museo para mí es el amor platónico, ese que me fue indiferente pero yo conquisté.”

-¿Y qué significa el museo para la ciudad, para el sector en el que se encuentra?

M.R.E: “Supongamos que estamos en la mitad del cuento de Aladino y viene el genio de la lámpara y se lleva el museo a otro lugar, ¿qué pasaría con la zona? Creo que el Museo de Antioquia significa equilibrio, le da equilibrio al sector aunque no lo notemos. Sus esculturas, el museo mismo, su relación con la plazoleta son fundamentales. Nosotros sólo cerramos tres días al año (día del trabajo, año nuevo y noche buena) precisamente porque sabemos que el arte en la zona también debe hacer lo que puede. Cuando se cierra el museo, el centro de la ciudad y la zona de la Veracruz se transforman, este museo es una acción tangible de cómo el arte puede aportar al cambio.

El centro de Medellín es la semilla, aquí palpita el corazón no sólo de una ciudad sino de toda Antioquia, si alguien viene de afuera en gran medida tendrá que venir al centro y es aquí donde encontrará o tendrá que pasar por un museo que expresa la vitalidad de la zona, con sus problemas y contradicciones. El Museo de Antioquia es fundamental si queremos entender qué somos, qué hemos sido, qué podremos ser.”

-¿En qué está el Museo de Antioquia actualmente?

M.R.E: “Es importante aclarar que la cultura sólo sucede en procesos, así que no puedo hablar de un proyecto cultural para la ciudad que no siga el que ya venía. El arte no es episódica sino procesual, así que lo que hemos hecho en estos dos años y medio ha sido apostarle a más cosas. Hablamos, por ejemplo, del museo 360, que toma una iniciativa de los 20 años pasados y que nos enseña que no es posible venir a diario a trabajar al centro y no pensar para dónde vamos o qué estamos haciendo entre las mismas capacidades del edificio. Las 82 puertas que componen el primer piso alguna vez estuvieron abiertas para la ciudad porque el edificio fue concebido para eso, porque servían para comunicarse con el público, para conectar el Norte con el Sur, el Oriente con el Occidente. Sin embargo, en este tiempo hemos trabajado para romper esa caja blanca donde la gente nos daba la espalda y hemos arriesgado. El proyecto 360 rompe esa caja y genera nuevas salas con 700 metros cuadrados en los que estamos moviendo la colección y nuestras salas permanentes hacia este nuevo concepto. Está entrando luz, está entrando la calle y nosotros estamos saliendo a la gente”.

 

 

-La Agencia APP de la Alcaldía de Medellín abrió hace poco un concurso de méritos para estructurar, a nivel de prefactibilidad, alternativas inmobiliarias en el marco del proyecto “Edificio Cultural y de Usos Mixtos – Predio Parqueadero Museo de Antioquia”. Con este se busca dar viabilidad a la iniciativa que tiene como objetivo aportar a la revitalización del centro de la ciudad, fomentar el arte y generar valor inmobiliario a los bienes inmuebles del Municipio”. Serían más de 5.000 metros cuadrados intervenidos y destinados a la cultura, la educación, el turismo y la ampliación misma del Museo de Antioquia. ¿Sueñan con que este proyecto se haga realidad? ¿Por qué?

M.R.E: “¡Claro!, es un reto maravilloso para generar una conversación entre todos. Yo aspiro que generemos nuevo conocimiento porque tener ese lote del parqueadero es una oportunidad. Si nos preguntaran a quienes hemos estado trabajando con cultura toda la vida, se nos ocurrirían más museos, más salas, más cosas. Eso está bien, pero es más valioso ese aporte que pueden dar nuevas perspectivas porque es intervenir un lote con designación cultural desde otros ámbitos y con más sugerencias. Si vinieran con más ideas y otras iniciativas que permitan poner en valor el arte, la cultura y revolucionar la concepción de cultura, sería maravilloso.

Este museo es de carácter privado pero cumple una función pública, su gran particularidad es que nos pertenece a todos por corazón, no por estatutos. Si pudiéramos generar una respuesta de este tipo, donde todo sea de todos por la naturaleza misma de las cosas, se lograría generar un proyecto interesante. Soñamos con el proyecto porque sería una dicha que nosotros como generación demos el paso que antes plantearon otras generaciones. Esto es lo que nos corresponde.”